Frente a la pandemia, ingenio: una pareja de ancianos se disfraza de oso polar para poder abrazar a sus nietos

  • Clive y Barbara Walshaw, una pareja de ancianos de Leeds, compraron unos disfraces de osos polares para poder abrazar a sus nietos sin que ello supusiera un riesgo de contagio

  • Las prendas estaban completamente selladas y no permitían que las gotículas a través de las cuales se propaga la COVID-19 se colasen dentro

A problemas, soluciones. Una de las peores partes de la pandemia ha sido, sin duda, el tener que pasar meses y meses sin poder abrazar a nuestros seres queridos. La paranoia, el miedo al contagio y a las consecuencias fatales que la COVID-19 puede tener en las personas más mayores nos ha convertido en una sociedad más distante. Pero incluso en una situación tan límite como la actual, el ingenio y las ganas de dar y recibir amor pueden con casi todo. Si no, que les pregunten a Barbara (71) y Clive Walshaw (73), una pareja de ancianos británicos residentes en Bramley, Leeds, Inglaterra, que idearon un sistema sin fisuras para poder abrazar a sus nietos el día de Navidad.

25 de diciembre de 2020. Hartos de ver a todos sus seres queridos a través de una pantalla, la pareja compró dos disfraces de oso polar. Estas prendas estaban completamente selladas y no permitían que las gotículas a través de las cuales se propaga la COVID-19 se colasen dentro del material, ni de uno ni del otro lado. De esta forma, pudieron por fin salir con seguridad a la calle y acercarse a casa de su hijo, Neil, donde les esperaban sus tres nietos, Quinn, Morgan y Mackenzie. Neil inmortalizó la escena, de la que se hicieron eco medios locales y nacionales del país.

"¡Feliz Navidad a todo el mundo! Esta es mi primera visita. Primeros abrazos a los nietos desde marzo. Los mejores cinco minutos de la historia. Echad un ojo a las precauciones antivirales. Alomejor eres guay, pero nunca serás tan genial como mis padres", escribió Neil, presidente del Comité asesor de Emergencias Climáticas de Leeds. En declaraciones al Yorkshire Evening Post, periódico de la ciudad de Leeds, Inglaterra, Neil señaló que todo este tiempo han estado hablando a través de videollamadas, pero que hacía falta una visita de este tipo. "Obviamente, hemos estado hablando con ellos todos los días y haciendo Zoom, pero no es lo mismo para los niños cuando los abuelos están en la pantalla".

Repercusión nacional

Tal fue la repercusión de la acción que medios de prestigio como el Daily Mail hablaron con la pareja de ancianos para que les explicaran cómo y por qué se habían disfrazado de osos polares. "Fueron las 15 libras que mejor he gastado nunca", explicó Barbara. "Normalmente pasamos el día de Navidad con ellos, nos preguntábamos qué iba a pasar este año", relató. El 'shock' de los niños fue tal que, según asegura la mujer al medio inglés, en un primer momento, la nieta más pequeña preguntó si podía acercarse.

El plan salió de maravilla: los disfraces aislaron a la pareja de abuelos, que pudo disfrutar de unos minutos de puro amor por parte de sus nietos, a los que no veían desde que el Reino Unido comenzó el confinamiento el pasado mes de marzo. Han sido muchos meses alejados, esperando el momento de la vacuna y el fin del miedo al contagio (o al menos, de las consecuencias más nefastas de la COVID-19), pero finalmente pudieron abrazarse y sentir todo el amor que les faltó durante ocho interminables meses de aislamiento.

6 minutos de encuentro

Seis minutos fue el tiempo total del encuentro, que sin duda les dejó con ganas de más. "Este año ha sido muy duro, pero esos seis minutos son indescriptibles", valoró Barbara. Pero ahora, al menos, ya tienen claro que hay un método tan infalible como bizarro para la próxima vez que los sentimientos de soledad sean más fuertes que la resistencia emocional, fuertemente dañada en los más mayores durante la pandemia. Especialmente en aquellas personas que han pasado todo este año lejos de sus casas, en residencias.