¿Cuál fue el origen de la mala relación de Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger?

Quién iba a decir que Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger no son amigos de toda la vida cuando se apoyan el uno en el otro en sus proyectos o en actos benéficos. Resulta que no siempre ha sido así y durante décadas, en lo más alto de sus carreras, se llevaron “a matar”. En Uppers nos preguntamos cuál fue el origen de la mala relación de Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger y cuándo hicieron las paces, porque tal como muestran en sus redes sociales de un tiempo a esta parte les une una gran amistad.

Es más, en una entrevista reciente de la revista norteamericana The Hollywood Reporter con Sylvester Stallone, el actor y productor de cine afirmó: “Somos los últimos dos tiranosaurios. Somos los dos últimos carnívoros y no queda mucha carne por ahí. Así que mejor disfrutemos el uno del otro”. Stallone, oriundo de Nueva York y que en julio pasado cumplió los 76 años, declaró que “Arnold es muy inteligente y le encanta hablar de cómo ha llegado a donde está… Es bueno hablar con un hombre como él”. También les gusta bromear juntos y “reírnos de los viejos tiempos”.

En otra ocasión, con motivo del estreno de Escape Plan, en el que los dos actores compartieron protagonismo, Stallone aseguró al diario The New York Post que estaba “seguro de que esa gran rivalidad que teníamos es la que nos ha ayudado a tener tanto éxito. La competencia siempre te hace sacar lo mejor de ti”.

Stallone y Schwarzenegger se odiaban

Los dos empezaron a odiarse hasta el punto de no poder ni verse desde el momento en el que compartieron mesa durante la entrega de los Premios Globo de Oro de 1977. Sylvester Stallone fue nominado en la categoría de Mejor Actor por su actuación en Rocky. Por su parte, Arnold Schwarzenegger, un año más joven con 75 años y nacido en Austria, competía por ganar el Globo de Oro como Mejor Actor Revelación tras el estreno de la cinta Stay Hungry (El gran guardaespaldas).

En esos premios lo cierto es que no eran rivales porque competían en distintas categorías, además ninguno era reconocido por ser un gran actor sino por su increíble físico, por su fuerza y “sobre todo por sus ganas de triunfar”. Entonces, ganó Schwaezenegger y empezó su guerra particular con rumores, acusaciones o bromas para dejar al contrario por los suelos.

Hacia 1985 Arnold se había convertido en un icono después de protagonizar las dos películas de Conan el Bárbaro. En una entrevista dijo que Stallone usaba dobles de acción para sus escenas y que él no. Unos años más tarde aseguró que el protagonista de Rocky no le generaba “buenas vibraciones”.

Schwaezenegger recibió lo suyo; en la película Rocky IV de 1985, el actor Dolph Lundgren interpretó a un villano ruso y de pelo rubio con un duro acento inglés y una forma de hablar casi robótica. Muchos espectadores apostaron a que se trataba de una parodia sobre los modos de Arnold en Terminator. Después, en Tango y Cash (1989), en una escena que transcurre en una prisión, Stallone le dice al más loco de todos los presos la frase: “¡Me encantaste en Conan el Bárbaro!”.

Ambos también reconocieron que el austriaco hizo caer en la trampa al norteamericano para que protagonizara una de las peores películas de la historia del cine, ¡Alto! o mi madre dispara que se estrenó en 1992. En un principio le ofrecieron el papel a Schwaezenegger y tras leer el guion, que le pareció muy malo, hizo creer a la prensa que estaba interesado en la cinta. Después pidió que se le pagara una cantidad exagerada de dinero para que su propuesta fuera rechazada. Stallone contó que “mordió el anzuelo” y quiso protagonizar él la película a toda costa. Fue un fracaso absoluto del que Arnold se alegró.

Así siguieron mostrando ante el gran público su rivalidad, como en El último gran héroe en 1993, de Schwarzenegger, donde se podía ver claramente un póster de Terminator con la cara de Stallone. Ese mismo año, en Demolition Man, durante una conversación entre Sandra Bullock y Stallone, éste simula que es ese momento cuando se entera de que un presidente de los Estados Unidos se apellida Schwarzenegger.

Después llegó el la amistad entre Stallone y Schwarzenegger

Con el tiempo, todo se fue suavizando, cuentan que la madurez de ambos les hico entender que su rivalidad no tenía sentido. A finales de los noventa llegaron a ser socios junto a Bruce Willis y a Demi Moore y abrieron la cadena de restaurantes Planet Hollywood, aunque un tiempo después Schwarzenegger dejó el negocio.

Desde entonces se hicieron grandes amigos y compartieron pantalla en Escape Plan y en las dos primeras cintas de la saga de The Expendables (estrenada en España como Los mercenarios en 2010). En octubre pasado se terminó de grabar la cuarta y última entrega con Stallone como protagonista con su estreno programado para septiembre de 2023 en Estados Unidos.

En cuanto a Arnold, uno de sus últimos trabajos en el cine que más han destacado fue la última cinta de Terminator: Destino oscuro en 2019. Aunque en febrero de este año compartió un poster en sus redes sociales en el que aparece caracterizado como Zeus, el dios del Olimpo, pero todavía no ha confirmado de qué tipo de proyecto se trata.

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