Humphrey Bogart, un tipo duro en los rodajes: repasamos las mayores polémicas del galán de Hollywood

  • Hay intérpretes cuya leyenda y carrera profesional solo son comparables con su mal temperamento y sus no menos épicas salidas de tono.

  • Dicen las malas lenguas que Humphrey Bogart tenia mal carácter. Muy mal carácter.

  • Quizá su excesiva honradez y su falta de tacto con las "tontunas" del Hollywood de la época fuera lo que le granjearan esa fama de broncas irritable.

Hay gente difícil en todos los lugares de trabajo. Oficinas, cocinas, estudios, editoriales, talleres y, ¿por qué no decirlo?, también en los sets de rodaje. De hecho, hay intérpretes cuya leyenda y carrera profesional solo son comparables con su mal temperamento y sus no menos épicas salidas de tono. Otros, incluso, ven como su mal carácter llega incluso a eclipsar su efímera fama, convirtiéndolos en infames de cara al público y a sus colegas de profesión.

Sesenta y cuatro años después de fallecido, la leyenda de Humphrey Bogart, protagonista de películas emblemáticas como "Casablanca", "El halcón maltés" o protagonista de películas emblemáticas como "Casablanca", "El halcón maltés" "La reina de África", sigue plenamente vigente. Sus memorables actuaciones, su mirada penetrante y su imagen ruda y con un cigarrillo en la boca siguen presentes seis décadas después de la muerte del neoyorquino, que nació un 25 de diciembre de 1899, considerado la primera estrella masculina más importante de los primeros 100 años del cine en Estados Unidos.

Un cáncer de esófago acabó con la vida, a los 57 años, del Rick Blaine de la mítica historia de amor "Casablanca" , que le catapultó, y que realizó junto a la también inolvidable Ingrid Bergman, que en ese entonces comenzaba su carrera. Sin embargo, la que le valió ganar un Óscar al mejor actor, tras tres nominaciones de la Academia, fue "La reina de África" en 1951, junto a Katharine Hepburn.

Bogart, que hizo unas 75 películas, estuvo rodeado de mujeres bellas e icónicas tanto en su vida profesional, que incluyó además a Ava Gardner en "La condesa descalza", y Audrey Hepburn en "Sabrina", como en lo personal, ya que estuvo casado con su gran amor, la actriz Lauren Bacall, su cuarta esposa. A Bacall la conoció durante el rodaje de "Tener o no tener", la primera experiencia del director Howard Hawks con el neoyorquino.

La bebida sería fiel compañera de Bogart durante gran parte de su vida según comenta Kafner en su biografía del actor. Para muestra, un botón. Mayo Method, la tercera mujer de la estrella, se encargaba de llevar cada día un termo de Martini helado al set de la película "Sahara". Al parecer, el protagonista de "El sueño eterno" no se encontraba a gusto si no se tomaba su ración de alcohol diaria.

Las jaranas regadas de bebidas espiritosas también fueron protagonistas del mayor escándalo público de Bogart. Después de una noche de copas, el actor se vio envuelto en una pelea donde estuvieron involucrados el actor, unas mujeres jóvenes, sus acompañantes… y unos osos de peluche. Los periódicos sensacionalistas hicieron su agosto con la noticia y el actor tuvo que sentarse ante los tribunales por una demanda interpuesta contra él.

Las cuestiones profesionales fueron la principal razón por la que el actor terminó su relación con sus dos primeras esposas, Helen Menken y Mary Philips. Tanto Bogart como las dos intérpretes prefirieron dar prioridad a unas carreras artísticas que comenzaban a despegar antes que ocuparse de su matrimonio. Con Mayo Method, su tercera esposa, todo resultó más complicado. Los momentos de pasión de la pareja se mezclaban con tremendas peleas donde el alcohol tenía mucho que ver. Bogart terminó bastante harto de este eterno tira y afloja.

No obstante, la mujer de su vida fue su cuarta esposa, la actriz Lauren Bacall. Ella tenía sólo 19 años cuando se conoció al actor en el rodaje de "Tener y no tener". Él ya había cumplido 45. Su relación daría como fruto cuatro películas míticas, una versión televisiva de "El bosque petrificado" y dos hijos.

Dicen las malas lenguas que Humphrey Bogart tenia mal carácter. No solo que empinaba el codo como si no hubiera mañana, lo cual nunca ayuda a las relaciones sociales, si no que también tenía una personalidad hosca y que, en alguna ocasión, su vehemencia le metió en más de un lío.

"Se mostraba resentido con los miembros de su profesión que no tomaban el trabajo en serio y con los productores y directores para quienes la palabra actor era un epíteto -declaró su mujer Lauren Bacall-. Tuvo que luchar por todos y cada uno de los buenos papeles que interpretó, pero jamás se sintió desanimado".

Con todo, también hay un lado positivo de su persona. Sus allegados se referían a él como un gran amigo y un tipo leal. Quizá su excesiva honradez y su falta de tacto con las "tontunas" del Hollywood de la época fuera lo que le granjearan esa fama de broncas irritable. Todo depende del cristal con el que se mire. Por nuestra parte, preferimos recordarle como el protagonista de una larga series de películas de cine noir y un icono de varios grandes éxitos del 'Blanco y Negro'.

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