Castillo búnker, sin pareja y no da conciertos: ¿qué fue de Enya, la reina de la música New Age?

  • A sus 61 años, vive en su propio mundo sin dejarse ver en público desde hace casi una década

  • Desde 2015 no publica ningún nuevo álbum ni ninguna canción nueva

  • Algunos piensan que podría haber contraído matrimonio por las publicaciones en RRSS de algunos de sus allegados

Eithne Pádraigín Ní Bhraonáin. La reina del New Age, más conocida como Enya, es una de las personas más celosas de su vida privada que habitan la faz de la tierra. Enya 0’Brennan, como fue presentada en público por última vez hace más de siete años, vive recluida en su castillo de estilo victoriano en la localidad de Killiney, no muy lejos de Dublín. La propiedad de 4 millones de euros, apenas supone una ínfima parte de su fortuna personal, que pasa de los cien millones de euros, siendo uno de los tres personajes más ricos de Irlanda

Su castillo, nominado por la propia Enya como Manderley Castle en honor a la famosa mansión de la película Rebecca, vio como la propia cantante y compositora subió los muros que la aíslan del mundo más allá de tres metros para ocultarse a los ojos ajenos, y para protegerse de los intentos de asalto, hubo dos en 2005. Pocos datos están confirmados por la propia protagonista, pero se dice que en ambos allanamientos se refugió en una habitación del pánico que construyó específicamente para este tipo de situaciones.

Una vida llena de misterio y muchas preguntas sin respuesta

En las pocas entrevistas que ha concedido, todas hace bastantes años, declara que tiene “miedo al matrimonio” porque le asusta no corresponder a la imagen que se tiene de ella. “Para crear la música que compongo debo dejar todo de lado y concentrarme por completo en lograr la composición tal y como la quiero”, asegura.

De momento, a sus 61 años, no se la conoce otra compañía que la de una docena de gatos y el servicio que la atiende en su mansión, aunque en 2016 varias publicaciones en redes sociales de personas allegadas daban a entender que se había casado en secreto en una ceremonia íntima. Nada está confirmado a día de hoy.

Compositora y productora de sus propias obras, aunque la familia Ryan, sobre todo su amiga Roma Ryan, mujer de su primer productor, siempre ha sido parte importante de su éxito, sobre todo en distintas letras de sus canciones, se ha intentado en numerosas ocasiones contratarla para dar majestuosos conciertos, pero ella se ha negado aduciendo que “crear la atmósfera que creo en mi estudio es difícil de emular en directo” asegura.

Ocho discos y una nominación al Óscar

La quinta de nueve hermanos, Enya empezó en el mundo de la música en 1979 con varios de sus hermanos integrando el grupo Clannad. Antes de Watermark (1988), el trabajo que la encumbró como reina de reinas, dio un paso de gigante en 1986 al aceptar el encargo de la BBC de poner música a su serie documental “The Celts”. No exagero nada si confieso que he escuchado ese disco miles de veces, más puro y más embriagador que el propio Watermark, reconocido por la crítica como “álbum que marcado un hito en la historia”.

Su discografía no es nada extensa. Sus primeros cinco trabajos vendieron millones y millones de copias. El quinto álbum, Amarantine (2005) no obtuvo el mismo éxito, aunque inventase un nuevo idioma inventado, el “loxian”, y siguiese apostando por la superposición de su voz hasta en 80 pistas diferentes, los sintetizadores de última generación y melodías ligeras, aunque reconocibles para todos sus fans, perpetuando un estilo único e inconfundible.

Los dos últimos trabajos, And Winter Came (2008) y Dark Sky Island (2015) no han tenido, ni de lejos, el mismo éxito ni reconocimiento que los primeros que le lanzaron a la fama, a pesar de cosechar millones de discos vendidos. Incluso hubo alguna voz crítica cuando en el vídeo del tema central de su último trabajo, Echoes in Rain, se confirmaba que sólo había mujeres tocando los instrumentos e integrando el coro.

Quizá la cúspide de su carrera fue su nominación al Óscar a la mejor canción original. Fue en 2002, cuando interpretó “May it Be”, uno de los temas principales de El Señor de los Anillos. No obtuvo el galardón, pero todos la daban como favorita antes de la gala. Pocos se han atrevido, como ella, en cantar en diez idiomas distintos, incluidos el japonés y el castellano

Desde 2015, el silencio. Mil y una anécdotas salpican su existencia desde entonces. Que si se ha casado, que si le ponen su nombre a un nuevo pez encontrado en el Orinoco por uno de sus temas más conocidos (Orinoco Flow), que si le ponen su nombre al asteroide número 6433 de la serie del Centro de Planetas Menores descubierto en 1978, que si un italiano se apuñala con una fotografía de Enya al cuello, que si uno de sus temas, “Only Time”, es poco menos que la banda sonora de la tragedia del 11-S, que si dijo “No” a James Cameron para componer la BSO de Titanic… y así casi hasta el infinito.

Discografía de Enya

The Celts (1987)

Watermark (1988)

Shepherd Moons (1991)

The Memory of Trees (1995)

A Day Without Rain (2000)

Amarantine (2005)

And Winter Came... (2008)

Dark Sky Island (2015)