¿Ahorrar por tarros? El método de un empresario canadiense que puede pagarte parte de las vacaciones

  • El empresario Harv Eker ha explicado su método de ahorro a través de seis tarros o cuentas bancarias

  • A cada uno se destina una parte del salario de manera que cada mes consigas ahorrar una parte

  • ¿Cómo son esas divisiones? ¿Es tan fácil como parece?

Ahorrar, una acción que se ha convertido en esencial para cualquier generación, ya sea metiendo el dinero en una hucha, debajo del colchón, en una cuenta o invirtiéndolo. Cada uno elige la forma, según sus intenciones, de ahorrar e ir creando una pequeña fortuna para las próximas vacaciones, imprevistos o de cara a la jubilación. Pero lo que hoy te traemos es el método de un empresario canadiense, Harv Eker, que anima a ahorrar una parte del sueldo cada mes con su truco de los tarros. ¿En qué consiste?

Eker ha publicado en su blog sobre dinero y finanzas este método que también recoge su libro Secretos de la gente millonaria. No sabemos si su consejo nos hará millonarios, pero al menos habrá que probar si verdaderamente conseguimos ahorrar el dinero esperado. Su método de tarros no tiene por qué tomarse de forma literal, pues el dinero también puede ir a diferentes cuentas sin necesidad de que saques todo tu sueldo en efectivo de una. ¿Preparado para apuntarte sus consejos? Aquí va el truco con el que el canadiense promete verdaderos milagros.

Seis tarros de ahorro

La principal característica de este sistema es dividir el dinero en seis tarros o cuentas diferentes, yendo a cada una un porcentaje diferente.

El tarro de las necesidades es al que más dinero del sueldo se destina según su recomendación, el 55%, que irá para el alquiler o la hipoteca, los gastos en comida o las facturas. ¿Qué pasa? Que es muy posible que esto sea imposible, en especial en los primeros meses, hasta el propio Eker lo señala. Su consejo es no tomárselo todo al pie de la letra, pues son cantidades recomendadas o estimadas. Se puede comenzar poco a poco con unas cantidades e irlas ajustando progresivamente.

El tarro de educación debería, según su criterio, acoger el 10% del salario para diversos cursos, libros y todo tipo de formaciones que puedan beneficiarnos.

En el tarro de ocio también se destina otro 10% del sueldo, ya que el empresario considera que realizar deporte o acudir al cine, conciertos o al teatro cada mes es de gran importancia para toda persona.

El tarro de ahorros a largo plazo, uno de los más importantes, recoge otro 10% que puede ir destinado a gastos imprevistos, como el arreglo del coche, un gasto médico, una reforma o para las próximas vacaciones.

Con el tarro de inversión Eker anima precisamente a eso, a invertir en fondos de inversión, acciones o cualquier otro tipo de activo que nos pueda reportar un beneficio mayor que el 10% de nuestro sueldo que se destina.

El sexto es el tarro de la solidaridad, en el que se aparta un 5% del salario para donarlo a causas sociales.

Mejor el hábito que la cantidad

A pesar de lo complicado que parece, Eker anima a intentarlo, pues esto solo son cifras estimadas, ya que en su opinión es más importante el tener el hábito que la cantidad que se invierte en cada tarro o cuenta. Para él, aunque solo se gane un euro a la semana en un principio, ya es un éxito que implica que lo estás haciendo bien y que esa cifra puede seguir subiendo mes a mes.

La gracia o el objetivo está en gastar mensualmente todos los tarros menos el de ahorro a largo plazo, pero si sumado a lo que se va acumulando en esa cuenta se le unen ahorros no gastados del resto, la cifra puede aumentar de manera que al año el tarro de gastos a largo plazo alcance entre 1.400 y 1.500 euros. ¿Te atreves a intentarlo?