El síndrome de las ventanas abiertas en el teletrabajo: cuando la multitarea nos crea una falsa sensación de productividad

  • El síndrome de las ventanas abiertas nos hace creer que somos más productivos en el teletrabajo cuando es justo lo contrario

  • Consiste en tener varias ventanas abiertas en el ordenador e ir pasando de una a otra sin completar ninguna tarea

  • ¿Qué nos empuja a querer ser siempre trabajadores multitarea? Hay una explicación

En unos meses, o incluso en pocas semanas, muchas personas cumplirán dos años de teletrabajo desde que allá por marzo de 2020 el coronavirus aporreara nuestras vidas confinándonos durante la primavera para contener al virus. Desde entonces hemos pasado por varias olas de contagios, diferentes variantes y situaciones epidemiológicas muy cambiantes, pero gracias a la vacuna se ha podido volver en muchos ámbitos laborales a una cierta normalidad. Mientras unos ya han vuelto al trabajo 100% presencial, otros optan por un modelo mixto y otros aún aguantan teletrabajando todos los días. Y viene la gran pregunta, ¿somos más productivos desde casa? El síndrome de las ventanas abiertas parece decirnos que no.

En su mayoría la creencia más arraigada en el teletrabajo es que con este modelo somos más productivos, pero no siempre es verdad. El síndrome de las ventanas abiertas va por ahí, ya que nos hace pensar que nuestra productividad está, en mayor medida, relacionada con el número de ventanas que tengamos abiertas en la pantalla de nuestro ordenador. Realmente lo que ocurre en estos casos es que tenemos varios asuntos pendientes y vamos pasando de tarea en tarea sin llegar a completar ninguna. Los estudios realizados en los últimos meses demuestran que el rendimiento de los trabajadores es similar al previo a la pandemia, pero este sistema da una falsa sensación de productividad.

El síndrome de las ventanas abiertas

Aunque el teletrabajo no es nuevo, antes de la pandemia estaba implementado en sectores concretos y en casos especiales, por lo que España tampoco contaba con un plan de teletrabajo asentado. Por eso, "a lo largo de este periodo lo que hemos hecho ha sido trasladar el modelo de oficina a los domicilios particulares de los empleados, de forma que se han incrementado algunos aspectos negativos, como la hiperconexión", comenta Manel Fernández Jaria, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Sin duda alguna el teletrabajo cuenta con ventajas o beneficios tanto para las empresas como para los trabajadores, como una mayor flexibilidad horaria, una reducción de los costes o incluso reduce el impacto ambiental de la compañía reduciendo los desplazamientos.

Ahora bien, en la productividad lleva habiendo un debate desde su implantación. El síndrome de las ventanas abiertas consiste, como ya adelantábamos al inicio, en tener decenas de ventanas abiertas en nuestro equipo, saltando de una a otra sin llegar a prestar el 100% de nuestra atención a una hasta terminarla.

La pregunta que se hace el experto de la UOC es si realmente atendemos bien a varios frentes a la vez o lo que pasa es que los estamos descuidando. Según Fernández Jaira "la multitarea nos hace ir más lentos e influye de forma negativa en la calidad y en la productividad Nuestros objetivos se alejan cuando actuamos en multitarea, aumenta el cansancio y la carga mental".

No obstante, el profesor de la UOC advierte que esto no solo afecta a los trabajadores, también a los jefes. Esto se debe a que si es el que dirige el que está en multitarea no parará de interrumpir constantemente a sus empleados, dificultando su desempeño y mermando su productividad.

Razones que nos empujan a la multitarea

Sin embargo, el experto en trabajo lanza dos razones por las que las personas se decantan, casi sin pretenderlo, por la multitarea. "La corteza prefrontal del cerebro está programada para mostrar preferencia por las novedades. Cuando cambiamos de tarea recibimos una recompensa con dopamina, La búsqueda de estímulos nuevos nos proporciona un premio, nos hace pensar que somos más productivos cuando parece que estamos muy ocupados". Eso sí, también apunta que estar ocupado no siempre significa que seamos más productivos.

El segundo motivo que nos lleva a envolvernos en la multitarea es que creemos que hacer varias cosas a la vez potencia nuestro rendimiento y ego. "Puede que nuestro ego reciba un impulso de autoestima, pero realmente somos mucho menos productivos, recalca. Todo esto nos puede llevar a perder la concentración, a cansarnos más o a disminuir nuestro rendimiento.

Tips para mejorar el teletrabajo

Para acabar con ello, Manel Fernández Jaria da algunos tips para hacer el teletrabajo más llevadero y no caer en la multitarea.

  • Planificar el trabajo.
  • Trabajar por bloques destinando un tiempo a cada uno sin mezclar tareas.
  • Define una tarea 'roca' cada día, que no podrá moverse de tu programación de la jornada debido a su importancia.
  • Realiza las tareas que mayor concentración requieren en el momento del día que mayor energía mental tienes.
  • Construye rutinas y crea nuevos hábitos de teletrabajo y fija plazos para las tareas.
  • Haz con frecuencia auditorías sobre la gestión de tu tiempo.
  • Crea un espacio de trabajo específico en tu casa sin grandes distracciones.
  • No vivas en el trabajo, define un horario y cúmplelo.
  • Pide retorno de calidad para saber cómo evolucionas sobre los objetivos marcados.