¿Cuánto cuesta divorciarse hoy en día en España?

  • Exprés si no hay hijos menores o dependientes o divorcio de mutuo acuerdo son las dos opciones más asequibles y llevaderas

  • Cuando la pareja no consigue ponerse de acuerdo en unos mínimos para empezar vidas separadas se tiene que divorciar por lo contencioso

  • En el contencioso los gastos ascienden en la misma proporción que los temas en disputa y la necesidad de contratar más profesionales

Libertad para casarse y libertad para divorciarse. El freno lo pone la economía. En España, cada vez hay menos bodas y más divorcios. En 2020, según cifras del Instituto Nacional de Estadística, 80.015 parejas se separaron, divorciaron o pidieron la nulidad. Sorprende que a pesar de todo haya sido el dato más bajo desde 1998, que es cuando se empezó a dejar constancia.

La causa: el coste del divorcio. El año pasado muchos matrimonios no pudieron hacerle frente y decidieron seguir “conviviendo” durante la pandemia hasta poder asumirlo. En Uppers hemos consultado con un despacho de abogados especializado en derecho matrimonial y de familia cuánto cuesta un divorcio.

La respuesta es depende. “Depende de los condicionantes que rodean a la pareja y principalmente de si tienen hijos en común y de si se liquida al mismo tiempo el régimen de gananciales por el que se casaron”, constata María Isabel Vallejo Ortega, especialista en derecho de familia, del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

También influye mucho si son capaces de llevarse civilizadamente o no pueden ni compartir espacio en una habitación y van a discutir por todo. De este modo, existen tres tipos de divorcio, cada uno con su coste: de mutuo acuerdo, exprés y contencioso. Hay tantas variables que provocan que el precio empiece en los 800 euros y en ocasiones ascienda hasta los 15.000 euros. “Esta diferencia tan grande en el coste se debe al contenido de lo que se va a discutir y definir. Es decir, no es lo mismo solicitar una pensión de alimentos de 100 o 200 euros para cada hijo, que de 2.500 a 3.500 euros o pensiones compensatorias elevadas”, puntualiza María Isabel Vallejo Ortega.

Divorciarse de mutuo acuerdo también cuesta dinero

Divorciarse de mutuo acuerdo es lo más sencillo y barato porque es una de las opciones que implica una menor tramitación. El coste medio es de unos 800 euros. En este caso, ambos cónyuges han decidido separarse, han llegado a un acuerdo y, si no lo han conseguido porque quedan flecos por definir, los dos están dispuestos a negociar de forma amistosa. Las gestiones son fáciles y no se complican, por lo tanto, el importe económico puede oscilar entre los 400 y 900 euros, sin IVA, a pagar por cada uno.

La factura asciende en función de la minuta del abogado, de si hay hijos fruto de la pareja y de otros factores como cuando es necesario liquidar los bienes gananciales. También hay que sumar un coste de 100 a 200 euros que corresponde al procurador, que representa a los conyugues.

El hecho de ser un divorcio de mutuo acuerdo es una ventaja económica importante debido a que será posible compartir el abogado y el procurador. De todos modos, “es necesario presentar la demanda y un convenio regulador firmado por ambas partes”, detalla Vallejo. A lo que añade: “Si el matrimonio tiene hijos menores o incapacitados por una parte interviene el Ministerio fiscal, que es quien defiende a dichos menores, y por otra parte el juez, quien aprobará ese convenio regulador con una resolución judicial”.

Divorciarse en modo exprés

Al divorcio de mutuo acuerdo se añade la posibilidad de un divorcio exprés. Es válido exclusivamente cuando no hay hijos menores o hijos incapacitados y se realiza ante notario o ante el Letrado de la Administración de Justicia. En este caso se requiere una duración del matrimonio de al menos tres meses y obviamente debe haber mutuo acuerdo.

El documento público con el que se liquida el matrimonio en el divorcio exprés será una resolución judicial, en concreto un Decreto del Secretario Judicial (hoy Letrado de la Administración de Justicia) o una escritura notarial. En ambos casos se precisa la figura del abogado que asiste a la pareja. Sin embargo, ante el Letrado de la Administración de Justicia también debe figurar un procurador que representa a un cónyuge o a los dos.

El precio del divorcio exprés ronda los 500 euros más IVA para cada integrante y cubre el coste del abogado y del notario, si es en una notaría, o el del abogado y el procurador cuando es ante el Letrado de la Administración de Justicia. “Más que un ahorro económico, el divorcio exprés reduce el tiempo en el que se resuelve la situación sobre todo en el modelo notarial, que no se lastra con el atasco que arrastran las Sedes judiciales para cualquier tipo de proceso”, insiste María Isabel Vallejo.

El alto precio del divorcio contencioso

Cuando los cónyuges no han conseguido llegar a un acuerdo el proceso se complica y se encarece. Es el llamado divorcio contencioso”, dice la abogada. Hará falta que ambos miembros dispongan de un abogado y de un procurador independientes ya que se hace inviable compartirlos. A ello se añade la necesidad de ir a juicio si no se logra alcanzar un acuerdo antes de que sea el juez quien decida.

Tal como detallan desde el despacho los precios de las minutas dependerán del abogado y de la complejidad del caso. “Sobre todo, de si la pareja discute por todos y cada uno de los términos o de si la disputa se refiere a una sola cosa”, comenta Vallejo. Lo habitual es que la factura comience en 1.000 euros pudiendo situarse en los 2.800 euros más IVA. "En los casos de disputas económicas muy elevadas el presupuesto se dispara exponencialmente", expone Vallejo. Aquí intervienen muchos factores.

En el divorcio contencioso se suma la factura del procurador de unos 200 euros por la prestación de sus servicios de representación del cliente y los suplidos correspondientes a los gastos, como fotocopias o traslados. Apoderar al procurador se puede realizar por internet o ante Notario, cuyo importe en este último caso asciende a unos 150 euros. Hay que incluir otros conceptos como las averiguaciones patrimoniales o los informes periciales, que podrían suponer unos 1.500 euros más. Al final, una vez dictada la sentencia se producirá un nuevo gasto si se decide recurrir.

Hasta aquí hemos hablado de los trámites burocráticos. “Cualquier divorcio, al margen del hecho en sí mismo, multiplica los costes de vida porque será necesario repartir los bienes y alquilar o comprar otra vivienda, por ejemplo”, subraya Vallejo. En cuanto a los hijos, si son menores o incapacitados, además habrá que establecer el reparto de sus gastos y la custodia.

Será compartida o para uno de los cónyuges en concreto, que entonces pasará a percibir una pensión económica de alimentos del otro para su manutención. Es importante saber que “para los hijos mayores de edad dependientes por falta de ingresos propios también se debe acordar o abonar una pensión por mandato judicial. Igualmente puede establecerse una pensión compensatoria para uno de los cónyuges”, concluye la abogada María Isabel Vallejo.