Sobrevivir a la EBAU con nota: ¿qué método de estudio le conviene a tu hijo en cada asignatura?

  • Más de 200.000 alumnos se están presentando en estos días a la EBAU: prepararla bien es clave para acceder a los estudios elegidos

  • Los alumnos llevan toda su vida estudiando y conocen bien sus fortalezas y sus debilidades

  • Aunque hay estrategias de estudio más adecuadas para las carreras de ciencias o de letras, el mejor método es conocerse a uno mismo y saber qué le funciona

Más de 200.000 alumnos se están presentando en estos días la EBAU, la pruebas de acceso a los estudios universitarios elegidos. Los candidatos tienen que aprobar, igualar, e idealmente, superar la nota de corte del grado elegido. En 2022, en la convocatoria más multitudinaria, los aprobados se mantuvieron por encima del 93%; sin embargo, alcanzar la nota de corte para los estudios deseados no fue fácil. Este año, las circunstancias son parecidas y los estudiantes se enfrentan al mismo reto: además de las calificaciones del alumno en el Bachillerato, la preparación de la selectividad desempeña un papel esencial.

Autoconocimiento

¿Cómo hacer que el estudio de la EBAU sea lo más fructífero posible? Aunque no hay fórmulas milagrosas, sí hay métodos que pueden echar una mano. Pero, según los expertos, debe ser cada alumno quien decida qué técnica de estudio le encaja mejor en cada asignatura. Como explica Jordi Perales, tutor del máster universitario de Dificultades del Aprendizaje y Trastornos del Lenguaje de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), los alumnos llevan toda su vida estudiando y conocen bien sus fortalezas y sus debilidades. "Llegan a la EBAU habiendo hecho tres cursos de educación infantil, seis de primaria, cuatro de ESO y, como mínimo, dos de Bachillerato. Ya saben qué les funciona en cada asignatura", afirma añadiendo que no es buena idea probar cosas nuevas precisamente en este momento. "Es una cuestión de conocerse a uno mismo y ver qué técnica de estudio va mejor en cada materia", señala este experto.

Su opinión coincide con la de Amalia Gordóvil, profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación. Esta docente asegura que todos los métodos de estudio tienen algo de validez, pero al mismo tiempo no todos sirven para distintos alumnos. "No podemos elegir uno y pensar que va a ser 100% infalible. El mejor método es conocerse a uno mismo y saber qué le funciona, no depender de recetas mágicas. En este sentido, los estudiantes pueden informarse de los diferentes métodos existentes y elegir el que creen que es más apropiado para ellos", explica. ¿A qué métodos se refiere la experta?

Método Pomodoro: saber alternar

Este método consiste en alternar un tiempo de estudio intensivo de unos 25 minutos con tiempos de descanso de 5 minutos. Además, cada cuatro tiempos de estudio se debe hacer un descanso más largo, de 20 minutos. Para el profesor Jordi Perales, este puede ser un buen método especialmente para las matemáticas o cualquier otra asignatura que requiera una resolución de problemas, aunque el descanso después de un tiempo de estudio intenso es fundamental en cualquier materia. "Es lo mismo que pasa en una clase. Los alumnos no prestan la misma atención al principio, al cabo de 20 o 25 minutos o hacia el final de la clase, porque el cerebro no puede estar un espacio de tiempo prolongado con la atención al 100%. La planificación del descanso es primordial", señala.

También recomienda adaptar el tiempo de estudio y de descanso a aquello que anteriormente haya dado resultado al alumno; por ejemplo, pasar 50 minutos estudiando y 15 descanso, por ejemplo, puede ser más productivo que cinco minutos de descanso por cada 25 minutos de estudio. "Se trata de que el tiempo de estudio sea efectivo, no de estar cinco horas seguidas pero perdiendo muchas veces la concentración. Estudiar más de una hora sin descansar no suele ser bueno para el rendimiento", recuerda. En cuanto a qué hacer en el tiempo de descanso, recomienda cualquier actividad que ayude a desconectar, pero que no sea demasiado larga.

Método Cornell: crear mapas mentales

Consiste en tomar apuntes en una parte del folio y hacer preguntas o escribir conceptos relacionados con esos apuntes en la otra parte, de forma que la tarea ayude a crear mapas mentales y facilite el aprendizaje.

Este método puede ser eficaz para aquellas asignaturas en las que haya que desarrollar un temario, como por ejemplo en historia o filosofía. "En realidad es útil para cualquier materia en la que el alumno necesite relacionar conceptos clave con la materia aprendida en clase; es el método de preguntas y respuestas de toda la vida", explica el profesor de la UOC.

Método Palacio de la memoria

Quizá es el método más complejo. Consiste en imaginar un trayecto compuesto de un número de lugares de un entorno que nos resulte familiar, por ejemplo, el recorrido por una casa en la que hayamos vivido. En ese itinerario colocamos los conceptos que se quiera recordar como si fueran objetos dentro de la ruta imaginada. "Es una regla mnemotécnica más, al igual que cualquiera de las que usamos para aprender cosas de memoria, como cuando nuestros abuelos recitaban los reyes godos", explica Jordi Perales, que cree que este método puede ser útil para determinadas áreas, incluso aquellas que a priori implican una parte importante de relación conceptual, pero en la que también hay aspectos de memorización, como pueden ser la física, las matemáticas o la lengua. "En estas asignaturas quizá no se pueda estudiar así la parte de aplicación práctica, pero quizá sí la parte de memorización; el formulario, por ejemplo. Dependerá de cómo haya estudiado ese alumno antes", señala.

Método Robinson, el mejor para fijar conocimientos

Se basa en poner en práctica cinco puntos: explorar, preguntar, leer, recitar y repasar. Según Perales, puede ser un método eficaz para cualquier asignatura que requiera memorización. "Una parte muy importante de la selectividad es totalmente memorística, y este método puede servir. Aunque, de nuevo, dependerá de cada alumno. Hay personas que cuando explican verbalmente a otras lo que han aprendido, lo retienen mejor. Sin embargo, para otras personas no supone gran ayuda", advierte el profesor de la UOC.