No todas las luces en la bici valen, ¿con cuáles te juegas una multa?

  • Las luces son obligatorias para las bicicletas en algunos casos para ser visibles ante el resto de usuarios de la vía

  • Entre el atardecer y el amanecer, en túneles o ante condiciones de poca visibilidad deben utilizarse, de lo contrario es posible una multa

  • Una luz delantera, otra trasera y un catadióptrico también detrás son las obligatorias y deben estar homologadas

La bicicleta se ha convertido en el medio de transporte favorito de muchos porque permite desplazarse de forma sostenible y a la vez se hace ejercicio. Ahora bien, cada vez que alguien se sube sobre esas dos ruedas hay que ser consecuente y respetar las normas por circular en ella para no provocar ningún accidente y, si se sale a la carretera, tener cuidado con el resto de vehículos, pues los ciclistas son uno de los colectivos más vulnerables sobre el asfalto. Con la llegada del otoño y al aproximarse el cambio horario, las horas de luz se reducen, por eso es importante recordar qué luces deben llevar los ciclistas cuando salen de casa, para su seguridad y la del resto de usuarios de las vías.

¿Cuándo deben encenderse?

Para ser siempre vistos hay que llevar diferentes luces para hacerse notar y hay varios casos en los que es obligatorio su uso. En primer lugar, desde la puesta de sol hasta que este vuelve a salir, es decir, desde que anochece hasta que amanece. Por su parte, también deben llevarse activadas cuando se transita por túneles o pasos inferiores sea la hora del día que sea, así como cuando las condiciones meteorológicas no permitan una buena visibilidad, como un día de lluvia o de niebla. ¿Qué pasa durante el resto del día? Que es recomendable usarlas, pero no es obligatorio.

No obstante, si hay momentos en los que es obligatorio utilizar las luces, hay que saber cuáles son las que tienen que ir instaladas en la estructura de la bicicleta. No todas valen, pues deben ser luces homologadas por la Unión Europea que sean visibles a más de 300 metros. Según la Guía del Ciclista de la Dirección General de Tráfico (DGT) son dos las luces obligatorias.

Las luces obligatorias

La primera es la que va en la parte delantera, una luz de posición de color blanco. Por su parte, en la parte trasera de la bicicleta debe colocarse una luz de color rojo, además de un catadióptrico que no sea triangular y también de color rojo. Además, opcionalmente se pueden colocar catadióptricos en los radios de las ruedas y los pedales, aunque en esos casos deben ser de color amarillo.

Sin embargo, en vías interurbanas en las que haya que encender las luces es necesario que el ciclista lleve una prenda reflectante para ser visible para el resto de vehículos y usuarios a una distancia de 150 metros. Por su lado, las luces diurnas son opcionales, pero nunca están de más para hacer más visible al ciclista durante su recorrido por carretera bajo el sol. No llevar las luces o que no cumplan los requisitos, ojo, significa una multa de entre 80 y 200 euros.

¿Puedes usar luces parpadeantes?

Ahora bien, ¿qué pasa con las luces parpadeantes? Algunos ciclistas han sido sancionados por utilizarlas en los últimos años debido a lo escrito en el artículo 15 del Reglamento General de Vehículos que afirma que se impide el uso de iluminación intermitente salvo para los indicadores de dirección y las excepciones previstas. Lo que pasa es que esta norma no se aplica sobre las bicicletas, algo sobre lo que la DGT se pronunció en 2018 para asegurar que las luces parpadeantes no pueden ser denunciables en las bicicletas.

De esta manera, las luces parpadeantes pueden utilizarse en carretera cuando las condiciones nocturnas o meteorológicas lo permiten siempre y cuando no produzcan deslumbramientos a otros usuarios de la vía.