Lavar el coche en la calle ya no es el modo barato: las multas a las que te expones

  • Dependiendo de la localidad, las sanciones pueden llegar a los 3.000 euros

  • Los jabones y agentes químicos pueden deteriorar la calzada y la acera

Lavar el coche, nos guste o no, es algo que conviene hacer más que de vez en cuando. Si alguna vez te han escrito “guarro” con el dedo en el parabrisas, razón de más para que leas esto. No sólo para que laves más a menudo tu vehículo, sea coche o moto, sino para que sepas, por si no lo sabías, que sacar un cubo de agua y una esponja con lavavajillas a la calle te puede costar mucho más caro que si lavas el coche en los lugares permitidos y adecuados para ello.

A grandes rasgos, hay 4 formas de lavar el coche de manera “legal”. Tres de ellas cuestan unos eurillos, pero te vas a ahorrar seguro la multa que te pueden poner si eliges la forma más casera y artesanal.

Lanza a presión

Es la forma más económica dentro de la legalidad. Por un euro tienes, por lo general, dos o tres minutos, para rociar el coche, pudiendo optar por agua con jabón, más o menos caliente, con espuma, incluso agua osmotizada para aclarar y abrillantar.

Túnel de lavado

Es más caro, pero no te manchas y el acabado suele ser mucho mejor. El precio varía, puede empezar en 5 euros, hasta los 10 ó 12, por norma general, en función de los jabones y aclarados que elijas. Los rodillos pueden ser más agresivos con la pintura, por las microfibras que lo componen, pero ya decimos que es, casi, lo más cómodo.

Lavado a mano por profesionales

Si el anterior es casi el más cómodo, sin duda la palma se la lleva el lavado a mano por profesionales, existente en bastantes estaciones de servicio. Varios empleados, de manera casi electrizante, se hacen cargo de tu coche y pasa por varias fases de limpiado y aclarado, que rivaliza con el túnel de lavado en velocidad, pero el acabado es más pulcro y perfecto, más detallista, con retrovisores y partes más difíciles de dejar fetén por una máquina. Eso sí, no suelen bajar de 12 euros, aunque se suelen mover entre 15 y 20, en función de los “acabados que elijamos, y si es un lavado ecológico, la factura puede subir incluso más.

Lavado casero

Es la opción más económica, pero ojo dónde lo hacemos, porque puede pasar de ser la más barata a la más cara, si lo hacemos en la vía pública. Lo ideal es poder tener un espacio en casa o en el garaje comunal de la finca para estos menesteres. Si tienes la suerte de tener un patio o una zona de garaje con un sumidero y habilitada para ello, tienes la vida solucionada. Cubo de agua o manguera, esponja con jabón y paño de buena fibra para enjugar y secar.

Como decimos, si lo haces en suelo privado, no habrá demasiado problema, pero si lo haces en la calle, aunque sea a la puerta de casa, tengas vado o no, ahí es donde empiezan tus problemas como los agentes del orden se den cuenta de lo que estás haciendo. El artículo 4.2 del Reglamento General de Circulación deja claro que lavar el coche en la calle está prohibido para evitar el deterioro de la calzada y de la vía pública. Si citamos al pie de la letra, “deteriorar la calzada o sus instalaciones, o producir en ella o en sus inmediaciones efectos que modifiquen las condiciones apropiadas para circular, parar o estacionar”.

Por si esto no ha quedado claro, el artículo 2 del reglamento dice que cualquier persona tiene el deber de velar por el buen funcionamiento y bienestar de las vías, calzadas y aceras. Esto que parece poco relevante, viene al pelo, ya que los productos utilizados en el lavado del vehículo (jabones, agentes químicos, etcétera) pueden afectar al medio ambiente.

Por si no estás familiarizado con los trucos para eliminar manchas difíciles, los detallistas utilizan para dejar el coche perfecto, vinagre, pasta de dientes, bicarbonato… lo más normal es utilizar un buen lavavajillas, si no disponemos de algún jabón especial para coches o motos.

Cuantía de las multas

Cada localidad impone sus sanciones al respecto de lavar el coche en las calles. Los Ayuntamientos tienen la potestad de cuantificar la multa, y tras una pequeña investigación hemos comprobado que el mínimo suele ser de 50 euros, y en ocasiones la multa puede llegar a ¡3.000 euros!, como ocurre en la capital de España.

Las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona, suelen ser las que elevan más alegremente la cuantía. Las sanciones graves se mueven entre 750 y 1.500 euros, mientras que las más leves pueden salir por una media de 150 euros.

Ojo si tienes algún enemigo en el vecindario… o te cae mal el de enfrente, pues la Guardia Civil anima a llamar al 062 si somos testigos de un lavado casero y callejero o un cambio de aceite inapropiado.

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