Un fármaco ya a la venta puede ayudar a retrasar el Alzheimer a la mitad de los afectados

  • Cada tres segundos se detecta un nuevo caso de Alzheimer en el mundo

  • Los ratones de laboratorio mejoraron en 12 meses de tratamiento con anticoagulante

Con la cautela de quien abre una puerta y no sabe lo que hay detrás, pero con la ilusión de ver un halo de esperanza en una enfermedad tan complicada y destructiva como el Alzheimer. Cada tres segundos se detecta un nuevo caso de Alzheimer en el mundo, y en España la cifra se sitúa por encima de los 800.000 afectados. Ahora, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) acaba de publicar un estudio en el que se ve una ligera certidumbre para acabar con el Alzheimer o al menos mitigarlo en el futuro.

Para entender lo que han logrado estos investigadores hay que irse hasta el principio. En los últimos años se ha descubierto que este tipo de demencia, que afecta a más de 30 millones de personas en el mundo, está asociada a una disminución en la circulación cerebral, de manera que las células del cerebro no reciben todos los nutrientes y oxígeno necesarios y mueren.

Lo que han conseguido en el laboratorio es recrear las mismas condiciones en ratones y aplicarles un tratamiento de 12 meses con un medicamento llamado dabigatrán, enfocado inicialmente a la reducción de coágulos en la sangre y que ya estaba en las farmacias. Muy parecido al famoso Sintrom, pero con menos efectos secundarios.

Después de un año, los animales no experimentaron pérdida de memoria ni disminución en la circulación cerebral. Además, esta terapia disminuía la inflamación cerebral y el daño vascular, signos típicos de la enfermedad Alzheimer.

Esperanza con cautela para los humanos

Aunque este anuncio da pie para lanzar las campanas al vuelo, lo cierto es que, como todas las investigaciones en fases embrionarias, hay que tomarlo con pies de plomo. Así lo cree también su autora principal, la Dra. Marta Cortés Canteli, investigadora Miguel Servet del CNIC: "Hay que tomarlo con cautela y la traslación a humanos habrá que hacerla con cuidado porque aunque este medicamento tenga menos efectos secundarios sigue teniendo problemas".

Además, según la propia investigación, no todos los pacientes con Alzheimer son propensos a tener coágulos en el cerebro derivados de la enfermedad. "Analizamos entre 30 y 40 cebreros post-mortem que nos cedió la Universidad de Harvard y, aproximadamente, el 50% tenía coágulos cerebrales", indica Cortés Canteli. Esto podría hacer que este medicamento fuera únicamente efectivo para la mitad de los afectados por Alzheimer, "y con un tratamiento individualizado y con la menor dosis necesaria para los que sí sea efectivo".

Lo que de momento sí ha quedado demostrado es que el efecto del dabigatrán en los ratones ha hecho que no tengan problemas de memoria, que se comporten como ratones normales y que presenten menos niveles de inflamación neuronal, lo que ha abierto la ventana de la esperanza.

Y parte de la culpa de que esta investigación tenga sello español es de Valentín Fuster, director del CNIC y que, en 2015 'fichó' a la autora principal de este estudio para traer la investigación de nuevo a España. "Las enfermedades neurodegenerativas están profundamente ligadas a la patología de los vasos cerebrales. El estudio del nexo cerebro-corazón en las enfermedades neurodegenerativas es el reto de la próxima década", concluye Fuster.