Tu mascarilla de tela no te protege: el gobierno prohibirá la venta de las de baja filtración como higiénicas

  • Para poder llevar la indicación de higiénicas las mascarillas tendrán que superar el 90% de filtración

  • Los laboratorios y las empresas que las comercialicen como tal sin cumplir los requisitos podrán ser sancionados

  • No se prohíbe su uso, solo su venta con el etiquetado de mascarillas higiénicas

Salir de casa sin mascarilla es prácticamente un sacrilegio tras convertirse no solo en el complemento estrella en el último año, también en una de las medidas de protección clave para la contención de la covid-19. Ahora bien, no todas tienen la misma eficacia, por ello en algunos países europeos se ha regulado su uso en ciertos espacios, como Alemania, que ha prohibido el uso de las mascarillas de tela con baja filtración en espacios públicos. Ahora España parece que también endurecerá las medidas ante este tipo de mascarillas, que podrían dejar de venderse como higiénicas.

La filtración tendrá que ser superior al 90%

Desde que se publique la orden en la que trabaja el ministerio de Consumo no todas las mascarillas podrán ser consideradas higiénicas. Por tanto, toda mascarilla que no garantice una filtración superior al 90% no se podrá comercializar con tal indicación. Esto quiere decir que la regulación va a cambiar de cara a la venta, pero no se prohibirá su uso, ya que eso está en el tejado de Sanidad, no de Consumo.

Pero, de aprobarse esta medida, ¿qué pasará con las mascarillas que ya se encuentran en el mercado? A la espera de la confirmación oficial, esas mascarillas tendrán un plazo de 30 días para adaptarse a la nueva normativa. De esta forma, toda mascarilla de tela que no sea certificada y testada por un laboratorio no podrá venderse como mascarilla higiénica en caso de no cumplir con los requisitos exigidos de filtración.

Y ojo, porque una vez la orden se encuentre vigente, cualquier laboratorio que acredite como higiénica una mascarilla que no cumpla con lo necesario podrá ser sancionado con el cierre durante cinco años. Los laboratorios no serán los únicos que podrán ser sancionados, pues las empresas que las comercialicen una vez acabe el plazo que se establecerá en el Boletín Oficial del Estado (BOE) también podrán recibir una.

Nueva información en el envase

El envase en el que vienen las mascarillas también cambia, pues además de indicar que han sido testadas, señalando el laboratorio, se deben incluir ciertos datos relacionados con su eficacia de filtración, así como la resistencia a la respiración o permeabilidad del aire. Si estas mascarillas de tela son reutilizables, el envase también tendrá que incluir el método de lavado y secado indicado, además de los datos obtenidos antes y después del total de ciclos de lavados que se indican sobre su eficacia.

Cuidado con cómo las usas

A pesar de esta medida, que no prohíbe su uso, se fomentará el uso de otras mascarillas más seguras por su filtración. Sin embargo, el buen uso de ellas es clave, evitando acciones que no nos protejan ante el virus. Entre las medidas que más se ven en la calle está cruzar las gomas si la mascarilla te queda muy grande. Un error grave, pues este gesto hace que la mascarilla se abra por los laterales y pueda entrar, y salir, el aire sin filtrar.

A ello hay que recordar que no se debe exceder el tiempo de uso porque pierde eficacia, aún estando bien colocada sobre nuestro rostro. Por ejemplo, las mascarillas de tela reutilizables higiénicas se deben lavar tras ser usadas y dejar de ponérsela una vez se llega al número de lavados indicados, o cambiar tu FFP2 tras ocho horas de uso por una nueva.