¿Qué insectos tienen autorizado su consumo en España?

  • ¿Qué insectos tienen permitido su consumo y comercialización en España?

  • Hasta el momento solo tres tenían autorización, pero un cuarto ha entrado en la lista

  • Te contamos los beneficios del consumo de insectos, aunque también tiene algún que otro inconveniente

Claro está que lo de comer insectos no es una costumbre demasiado arraigada en España. Sin embargo, bien es sabido que fuera de nuestras fronteras, especialmente en países asiáticos, es bastante común introducirlos en la dieta. ¿Quién no tiene un amigo, familiar o conocido que en su viaje a Tailandia probó un insecto en un puesto callejero? Si no es así, puede que ese amigo seas tú. Pero de vuelta a España, ¿está permitido el consumo de insectos? En caso de ser así, ¿está permitido comer cualquiera o hay unos concretos que están autorizados para su consumo?

Pros y contras de su consumo

Lo cierto es que hasta el momento la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) tan solo tenía autorizado para su consumo y comercialización tres tipos de insectos, el gusano de harina, la langosta migratoria y el grillo doméstico. Sin embargo, ya hay un cuarto al que se le ha dado el visto bueno, a las larvas de escarabajo.

No fue hasta 2018 cuando se creó una legislación en lo relativo a los insectos en la alimentación dentro de los Estados miembros de la Unión Europea, introduciéndolos como nuevo alimento. De esta forma, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) señaló que “los insectos pueden ayudar a diversificar las dietas, a mejorar los medios de vida y contribuyen la seguridad alimentaria y nutricional”.

Uno de sus principales beneficios es que los insectos contienen grandes niveles de proteínas. Sin embargo, también se destaca que cuentan con algunos riesgos nutricionales y biológicos, sobre todo en lo referente a las reacciones alérgicas y la transmisión de infecciones zoonóticas.

Respecto a sus beneficios, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) expone que “proporcionan proteínas y nutrientes de alta calidad en comparación con la carne y el pescado”, ya que muchos insectos cuentan con grandes niveles de ácidos grasos, además de buenos aportes de fibra y otros micronutrientes.

¿Qué insectos están permitidos?

Entre los aprobados para su consumo y comercialización en España, el gusano de harina tiene alrededor de un 52% de proteína de valor medio, un 30% de grasas y diferentes vitaminas. En lo que respecta a la langosta migratoria hay que tener en cuenta que, si están congeladas, se reduce su porcentaje de proteínas y grasas, mientras que sin congelar son más altos y aportan más fibra.

En cuanto al grillo doméstico hay que hablar de los diferentes tipos. En caso de ser subadulto, su contenido en proteínas ronda el 65%, mientas que si son adultos no pasa del 35%. Además, se suele hacer harina de grillo, con grandes aportes no solo en proteínas, también en hidratos de carbono.

Sobre las larvas de escarabajo, pueden consumirse enteras, en polvo o en harina. Sin embargo, sí que se advierte que, al igual que otros insectos, hay que tener cuidado en las posibles reacciones alérgicas, sobre todo en aquellas personas que son intolerantes a los crustáceos.