Romper con todo y recuperar nuestro poder: "Si queremos ser felices debemos dejar de obedecer a los demás"

  • Rut Nieves, autora del libro “Recupera tu poder”, nos propone dar un golpe en la mesa y decir basta

  • "Nos cuesta perdonar y perdonarnos porque aún tenemos emociones reprimidas que necesitamos liberar"

  • "Gobernar nuestra vida es nuestro derecho y estamos capacitados para hacerlo"

¿Recuerdas la última vez que hiciste lo que te dio la gana sin tener en cuenta la opinión de los demás o los condicionantes externos: familia, trabajo, hijos…? Parece que, cuando llegamos a la edad adulta, hay demasiados factores que entran en juego y nos impiden ser o actuar como realmente nos gustaría. Rut Nieves, autora del libro “Recupera tu poder”, nos propone dar un golpe en la mesa y decir basta, que volvamos a ser eso que siempre hemos querido y que, por una u otra cosa, hemos olvidado. Nunca es tarde, es más, quizás el mejor momento sea ahora, cuando tus hijos se han ido de casa y la jubilación está a la vuelta de la esquina.

¿A qué te refieres con que hay creencias limitantes en nuestra vida?

Desde que nacemos nuestro cerebro graba lo que oímos y vemos para poder sobrevivir. Durante la infancia no tenemos la capacidad para filtrar o cuestionar la información que recibimos, asumimos todo lo que escuchamos como cierto, y eso con el tiempo se convierte en creencias. Esas creencias si no nos paramos a cuestionarlas durante nuestra vida adulta, las asumimos como verdades absolutas, aunque sean falsas o dañinas. De ahí la importancia de cuestionarnos los juicios que emite nuestra mente cuando nos sucede algo. Las creencias son como las prendas de vestir, podemos elegir las que queremos ponernos y las que no.

Si yo me creo todas las cosas horribles que me han dicho a lo largo de mi vida sin cuestionarlas, me sentiré fatal. En el momento en el que empiezo a cuestionarme esas ideas y me permito cambiarlas por otras que sean más respetuosas y amorosas para mí, empezaré a sentirme mucho mejor. Cada vez que nos han dicho: “eres tal o cual, tu no puedes hacer eso, tienes que hacer esto otro, está mal que hagas esto, una mujer tiene que…, etc” nos estaban etiquetando y condicionando.

¿Qué preguntas nos deberíamos hacer una vez que llegamos a la madurez?

Cada vez que lo paso mal o sufro puedo preguntarme: ¿Qué estoy pensando que me está generando este malestar o este sufrimiento? Eso que me he creído es el responsable de mi malestar.

Cuando no quiero hacer algo puedo preguntarme: ¿Realmente es mi responsabilidad hacerlo? ¿Es bueno para mi hacerlo?

Cuando no me atrevo a decir no a algo que no quiero, ¿Qué temo que suceda si no lo hago? Y recordarme que tengo derecho a decir no, a sentirme en paz y a ser respetada y aceptada tal y como soy.

Si no me siento feliz o motivada: ¿Qué es lo que realmente me gustaría hacer ahora y no me estoy permitiendo? ¿Qué sueños aún no me he permitido hacer realidad?¿A qué estoy esperando para hacer lo que me hace feliz o lo que necesito hacer?

¿Realmente podemos gobernar nuestra vida teniendo una familia, un trabajo, hijos... es decir, obligaciones?

Si, siempre. La clave está en revisar nuestras prioridades y priorizarnos. Gobernar nuestra vida es nuestro derecho y estamos capacitados para hacerlo, y tenemos derecho a ser amados y respetados siendo soberanas de nuestra vida, nuestro cuerpo y nuestro tiempo.

¿Es importante volver a cuidarnos en la madurez?

Sí, siempre. En todas las edades. Nunca es tarde para amarnos, cuidarnos y disfrutar de nuestra vida, nuestro cuerpo y nuestro tiempo. La vida es aquí y ahora. 

¿Cómo podemos perder el miedo a amar y al amor si a lo largo de nuestra vida nos han dañado muchas veces?

Lo primero que necesitamos es aclarar en nuestra mente lo que es amor y lo que no es amor. La mayoría de las personas hemos crecido experimentando el amor condicionado o dependiente, y, a veces, las ideas que tenemos acerca del amor, de lo que es amar y ser amados están distorsionadas por la cultura patriarcal, por el abuso de poder, la posesión, la dominación y la sumisión. Si algo te daña no es amor, es otra cosa. Cuando tenemos claro que el amor solo puede hacernos bien, dejamos de temerlo.

El problema es que debido a las ideas que hemos asumido, a veces, no hemos sabido respetarnos, nos hemos sometido, no hemos creído en nosotros, nos hemos culpado de lo sucedido, y eso es los que realmente nos daña. El amor no daña, el amor nos sana, suma alegría, nos aporta seguridad, potencia nuestra luz, nuestra confianza en nosotros mismos, nuestra belleza, etc.

La dependencia emocional es muy común tras varios años de relación, ¿se puede romper sin tener que separarnos de la persona que queremos?

Si, completamente. Toda dependencia emocional se puede superar sin tener que separarnos. La clave es aprender a responsabilizarnos de nuestra vida, de nuestro bien estar y de nuestra felicidad. En la medida que nos permitimos escucharnos y darnos lo que necesitamos dejamos de necesitar que los demás nos lo den. A partir de ese momento, cuando nos damos lo que necesitamos, las personas que puedan hacerlo también nos lo darán.

¿Cuál es el poder del perdón? ¿Es más importante respecto a los demás o respecto a uno mismo?

Es igual de importante aprender a perdonarnos como aprender a perdonar a los demás. He dedicado muchos años a explorar el poder del perdón y como podíamos lograrlos. Perdonar es liberar todo lo que no es amor, es decir, es liberar el dolor, el sufrimiento, la rabia, la ira, el enfado, el resentimiento, el rencor, etc.

Y comprendí que la razón por la que a veces nos cuesta perdonar es porque aún tenemos emociones reprimidas que necesitamos liberar. Cuando nos permitimos sentir, respirar y expresar lo que sentimos sin dañar a nadie y a nosotros mismos, perdonar es mucho más sencillo. El poder del perdón es liberador. Mientras no perdonamos algo permanecemos enganchados al pasado. Cuando perdonamos nos liberamos del pasado y permitimos que algo diferente nos suceda en el presente y en el futuro.

¿Cuál es el papel de la respiración en todo el proceso de reconectar?

La respiración consciente nos permite entrar en contacto con lo que sentimos, con nuestras sensaciones físicas, nos ayuda a escucharnos y a tomar conciencia de lo que es importante para nosotros, lo que necesitamos en cada momento, lo que deseamos, lo que nos hace daño, etc.

La respiración es mucho más poderosa de lo que imaginamos, porque además de ayudarnos a entrar en contacto con nuestro interior, con nuestras necesidades y deseos, también nos ayuda a liberar las emociones que tenemos reprimidas dentro cuando nos permitimos respirar, sentir lo que necesitamos sentir y expresarnos sin juzgarnos (y sin dañarnos), simplemente como observadores.

Nos pasamos la vida cumpliendo cánones, cuidando a los demás y complaciéndoles, ¿deberíamos cambiar eso?

Si queremos ser felices y gozar de buena salud física, mental y emocional es importante que dejemos de obedecer a los demás, de cumplir normas que nos perjudican y de hacernos cargo de la vida de los demás y hacernos cargo de nuestra propia vida, cuidarnos, priorizarnos y hacer lo que nos hace felices a nosotros mismos. Cada persona tiene derecho a decidir libremente en su vida y a cambiar de opinión, y a ser respetada y amada tal y como es. Cada persona puede ser la soberana de su vida cuando toma conciencia de que es su derecho y que es capaz de hacerlo.

¿Qué es el método de liberación de corazas?

El método de liberación de corazas, o MLC, consta de una serie de movimientos de apertura, estiramiento y unificación, mientras pones especial atención en tu respiración y en las partes del cuerpo que estás utilizando en cada ejercicio. La respiración y tu mirada interna juegan un papel muy importante. Algunos ejercicios se realizan con pelotas de goma o de espuma, con cilindros de espuma. 

Nos ayuda a reconectar con nuestro cuerpo y a liberar infinidad de tensiones y emociones que estaban atrapadas en él. Desde que lo descubrí, lo practico casi todos los días; aunque solo le dedique diez minutos, es muy eficaz para relajar el cuerpo. Obviamente, cuando le dedico una hora, la relajación que logro es mucho mayor que cuando solo lo hago diez minutos. Lo bueno es que cada uno puede elegir el tiempo que quiere dedicarle cada día. 

Además de estos ejercicios, ¿la nutrición también influye? ¿Hay algo que deberíamos eliminar?

Lo que comemos nos afecta a lo que sentimos porque dentro de nuestro cuerpo conviven materia, pensamientos y emociones. Cuando nos saturamos de alimentos que no nos benefician nos sentimos mal y cuando no le damos a nuestro cuerpo lo que necesita puede que nos cueste mas sentirnos bien o con energía.

Yo suelo puedo hablar desde mi experiencia de lo que yo he probado y los resultados que he obtenido. A mí lo que me ha funcionado es retirar o reducir al máximo el consumo de azúcar blanco, la sal refinada, la leche de vaca, las harinas blancas y alimentos ultraprocesados. También me ha hecho mucho bien reducir el consumo de carne, beber agua abundantemente durante el día excepto después de las comidas y dejar pasar mínimo 12 o 14 horas entre la cena y el desayuno. Y alimentos que me ha ayudado mucho son el jengibre, la miel, el cilantro, el apio, la canela, las manzanas, los dátiles, los arándanos, y otros muchos que recomiendo en "Recupera tu poder".