Los abrigos más icónicos de los políticos: de Pedro Sánchez a Rishi Sunak

Estamos acostumbrados a que los vestidos que utilizan la reina Letizia o la princesa de Gales Kate Middleton se agoten al día siguiente de lucirlos siempre que el precio sea asumible. Ahora, nuestro presidente Pedro Sánchez ha generado el mismo efecto tras ponerse un abrigo nada caro en el Foro Económico Mundial de Davos que se celebró del 15 al 19 de enero en esta localidad suiza. En Uppers hemos aprovechado para revisar cómo se abrigan los máximos dirigentes internacionales y cuáles son los abrigos más icónicos de los políticos.

Es inevitable, en política se saca provecho hasta de la percha. Una muestra de ello es Pedro Sánchez, según explican los máximos exponentes de la moda, que reconocen que, comulguen o no con sus ideas, es un hombre elegante y siempre va impecablemente vestido.

En enero pasado todas las cámaras captaron el paseo que se dio el presidente español desde su hotel hasta las instalaciones del Foro donde se celebró esta cumbre mundial que reúne a los líderes del sector público y privado. En Davos, que se encuentra en el corazón de los Alpes suizos, hay una estación de esquí, pero cada enero se transforma en una especie de feria de la estrategia económica en la que se quieren definir los objetivos del planeta. Políticos, empresarios, economistas, investigadores… se han reunido este año para hablar sobre geopolítica, el futuro de la inteligencia artificial y el cambio climático.

El frío en esta pequeña localidad es considerable y esa mañana había -10º. Pedro Sánchez aprovechó la ocasión para abrigarse con una prenda de Joma, una marca deportiva española de la empresa Portillo, cuya sede está en un pueblo de Toledo. El chaquetón, el modelo Islandia III, gustó tanto que en unas horas se hizo viral y se agotaron las existencias. En el suceso tuvo mucho que ver su precio, que no supera los 90 euros. Se trata de un anorak tipo 3/4 en color negro, con capucha y un interior que protege de las bajas temperaturas gracias a su tejido polar.

La verdad es que los expertos en moda y estilo destacan que Pedro Sánchez es uno de los políticos “más guapos y atractivos” del panorama internacional. Es muy alto, controla su peso y se le nota que ha hecho deporte. Describen sus andares como atléticos y ágiles y su sonrisa como juvenil. Hasta ahora los ciudadanos se habían fijado en los trajes de buen corte en tonos azules, combinados con camisa blanca y corbata roja. También le critican que esos mismos trajes son demasiado slim fit y se pasa con la estrechez de las corbatas que no guardan proporción con el ancho de espalda.

En cuanto a sus prendas de abrigo no habían llamado la atención porque, aunque elegantes y de paño, suelen ser sobrias y aburridas al contrario que este estiloso anorak de marca española. Con su abultada capucha y de largo hasta la cadera, tras lucirlo en Davos, se ha convertido en un icono perfectamente viable para cubrir la americana. Los expertos detallan que el éxito tal vez radique en que el corte es juvenil, lo que ha abierto el abanico de seguidores del estilo de Pedro Sánchez.

Justin Trudeau prefiere la diplomacia del calcetín

Otros dirigentes políticos internacionales también destacan por su buena planta y por su vestimenta. Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá es un buen ejemplo. Durante años, la prensa rosa le ha seguido para ver qué se ponía y siempre ha figurado entre los primeros puestos del ranking de la elegancia. Suele llevar trajes de corte impecable con la chaqueta perfectamente encajada en sus hombros y entallada en la cintura. No obstante, algunos critican que precisamente esa cintura y el botón deberían estar un poco más bajos. Hay que recordar que Trudeau mide 1,88 centímetros. Lo suele acompañar de camisa blanca y zapatos color coñac.

En relación con las prendas con las que suele abrigarse ninguna todavía ha dejado a la tienda sin existencias como el anorak de Joma. En principio luce abrigos de paño grueso, de corte clásico y tejidos oscuros que se alargan solo hasta la mitad de la pantorrilla. En cambio, Justin Trudeau ha creado su propio lenguaje utilizando los calcetines que se calza a juego con el evento, la reunión o la fiesta a la que asiste. De Star Wars, de lunares, con el símbolo de la OTAN o con la insignia nacional de Canadá. La prensa asegura que con cada calcetín lanza un mensaje diplomático.

Emmanuel Macron, de abrigo clásico

Si volvemos a Europa, sorprende el presidente de Francia Emmanuel Macron porque, a pesar de vivir y dirigir el imperio donde empezaron los grandes de la moda, sus atuendos pasan desapercibidos. Sus trajes no se salen del azul marino, su coste es muy modesto y los suele diseñar Jonás et Cie, una tienda especializada en el prêt-à-porter.

En cuanto a sus corbatas suelen ser de colores sufridos para no llamar la atención, pero de mayor grosor que las de Sánchez o Trudeau. Sus abrigos tampoco ocupan portadas, les gustan los clásicos Loden, más bien sí son más llamativos los de su mujer Brigitte Macron que ejerce de perfecta embajadora de las mejores casas de moda francesa y sobre todo de Louis Vuitton. En cualquier evento o paseo en privado luce las insignias LV en bolsos, americanas, vestidos de noche o zapatos.

Rishi Sunak apuesta por el típico chaquetón encerado inglés

También merece una mención la vestimenta de Rishi Sunak, el primer ministro del Reino Unido. Dicen los entendidos que viste mal, que quiere ir a la moda imitando el estilo de Nueva York y California, pero no acierta. Sus trajes no son a medida sino de marca y el resultado es que le quedan demasiado entallados.

Además, siempre lleva los pantalones tobilleros, hasta tal punto que cuando se sienta se le ven las espinillas. Dicen que es una estrategia para parecer más alto porque es muy bajito y muy delgadito. El resultado, según le critican, es que parece “un estudiante de sexto grado al que se le ha quedado pequeño el uniforme”. La guinda la ponen sus corbatas que encima son extremadamente estrechas.

Otro cantar son sus abrigos. Si vestido de sport o de traje Rishi Sunak es un político moderno, aunque se pasa con las estrecheces, las prendas contra el frío que utiliza son pura tradición. Es habitual que se ponga chaquetones encerados y que repelen la lluvia, posiblemente de la marca Barbour, una marca inglesa que nació en 1984 y que actualmente gestiona la quinta generación.