Dolores de estómago: ¿sabes cuáles son las principales causas de esta afección y sus remedios?

  • Un simple dolor de barriga puede no ser más que eso en la mayoría de casos, aunque cuidado con lo que puede haber detrás

  • Desde una simple gastroenteritis, pasando por un cólico biliar hasta un cáncer de estómago pueden ser las causas más graves del dolor

Es un síntoma común en todas las personas, desde los más pequeños de la casa hasta los mayores, raro es el que no haya pasado por un dolor de estómago en su vida. Lo más habitual es pasar por los dolores normales, llamados en términos médicos epigastralgia, y que pueden tener diferentes causas, mayormente con origen digestivo o siendo un simple dolor banal que se pasa con el tiempo y un poco de reposo al que no hay que darle mayor importancia. Pero en caso de persistir y venir acompañado de otra serie síntomas sí que es importante consultar al médico por si hiciese falta realizar pruebas diagnósticas.

Como se comentaba, cuando la molestia es un simple dolor que desaparece no suele tener mayor importancia, pero sí que hay que tener cuidado cuando viene acompañado de otra serie de síntomas como la fiebre o los vómitos, ya que es posible que se trate de una infección vírica que en parte se manifieste con síntomas gastrointestinales.

¿Qué afecciones causan ese dolor?

El dolor abdominal puede llegar por la inflamación de una víscera abdominal a través de diferentes causas. Entre ellas está la gastroenteritis aguda, un dolor siempre presente pero con intensidades diferentes y que puede venir acompañado de vómitos, diarrea e incluso fiebre, siendo la hidratación y la dieta suave el mejor remedio para paliar el dolor y el malestar provocado por la infección. Por su parte está la gastritis, también conocida como la acidez, esa quemazón desagradable que puede traer gases o náuseas para lo que es necesario evitar alimentos que provoquen la acidez y también acudir al médico, especialmente si es frecuente, para descartar infección o úlceras gástricas.

El cólico biliar, la pancreatitis aguda o la apendicitis son otras de las causas que pueden provocar ese dolor abdominal, así como algunos trastornos del esófago, como la esofagitis, que es la inflamación de parte del órgano y que mayormente afecta con un ardor o quemazón que suele venir acompañada de náuseas.

En todo caso, cuando existe una úlcera duodenal el dolor tiende a ser muy intenso y a aliviarse con la ingesta, aunque a las horas vuelve a aparecer, viniendo acompañada de sudoración, palidez o un abdomen duro en situaciones graves, momento en el que no hay dudar en acudir al médico. De todas formas los dolores estomacales también cuentan con cierto componente psicológico por la ansiedad, los nervios o el estrés, manifestándose como cualquier síntoma digestivo.

Cuidado con el cáncer

En casos muy graves el dolor de estómago, especialmente cuando es fuerte, puede ser un síntoma de cáncer de estómago, así lo alerta la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), ya que el dolor y las náuseas y vómitos son dos de los síntomas que identifican esta patología, apuntando que el dolor abdominal es frecuente en los pacientes con cáncer de estómago, en concreto concentrándose esas molestias en la zona alta del abdomen, también conocida como la boca del estómago.

Hidratación y comidas suaves

En la mayoría de casos esas molestias estomacales no tienen gran importancia y mejoran considerablemente cuando se está en reposo, bien hidratado y tomando una dieta blanda para asentar el estómago, aunque lo antiácidos, protectores de estómago y otros fármacos que pudiesen ser necesarios para, por ejemplo, frenar los vómitos, deben ser recetados y prescritos por el médico. El problema más serio viene cuando el dolor persiste, se repite o en vez de menguar va a más intensidad, por lo que habría que acudir al especialista sin ninguna duda. Lo mismo ocurre con el resto de síntomas, ya que cuando el dolor de barriga se acompaña de vómitos o pérdida de peso es otra alarma más.

Un simple dolor de barriga nos puede amargar un poco el día, pero por suerte en su mayoría son dolencias sin importancia que pasarán en poco tiempo y continuaremos con nuestra rutina, aunque si el dolor trae otros síntomas hay que tener cuidado y tratarlo como se debe, acudiendo siempre al médico por si además de hidratación y dieta blanda hiciese falta algún tipo de medicación.