Alejandro Gándara y sus cinco claves filosóficas para resistir lo que nos queda con la tercera ola

  • Evitar estar pendientes del cuerpo, no aislarnos o cuidar de nuestro entorno personal son algunas de las recomendaciones del escritor cántabro, colaborador de Uppers.es

Llevamos casi diez meses de pandemia y la fatiga comienza a aparecer. Tan solo hemos tenido un falso respiro durante los meses de verano, justo después de salir del confinamiento, que nos han traído la segunda y tercera ola de la COVID-19. Es normal sentir cansancio, desazón y tristeza: la vida sin contacto social es más triste y lo hemos podido comprobar. Para que la tercera ola no se lleve nuestro ánimo, el escritor Alejandro Gándara, colaborador de Uppers.es, compartidos a través de su cuenta de Instagram.

1. No sobreanalizar el cuerpo

Desde que la COVID-19 comenzó a colapsar hospitales y cobrarse vidas, hemos sufrido una suerte de fijación sobre nuestro cuerpo, intentando identificar -a veces llegando a extremos paranoides- si tenemos los síntomas de la enfermedad. "El cuerpo es lo atacado, el cuerpo es el centro de los acontecimientos y por tanto nosotros lo vigilamos", explica el escritor.

Gándara recomienda no sobreanalizarlo en exceso. "No es conveniente estar encima del cuerpo, no es conveniente atravesarlo continuamente con nuestros diagnósticos, con una mirada demasiado inquisitiva ni analítica. Lo que hay que hacer con el cuerpo es dejarlo navegar, intentar que llegue a alguna orilla, pero no tenerlo como centro de nuestra atención y preocupación".

2. Contra el ensimismamiento

El encierro en uno mismo ha sido una de las consecuencias del aislamiento provocado por la enfermedad. Libros, cine, series, puzzles... Cuando hay una amenaza, "tendemos a buscar actividades ensimismantes". No es en absoluto recomendable, ya que los hábitos "se quedan en el tiempo" y "restan atención al presente". "No podemos saltarnos el presente simplemente para refugiarnos, metiendo la cabeza bajo tierra y no mirar de frente a la realidad, sea esta la que sea".

3. Atención a los otros

Es una de las preocupaciones principales de la pandemia. ¿Está bien mi familia? ¿Y mis amigos? Cuidar de nuestro entorno es primordial para mantener una salud psicológica óptima durante todo este proceso. Los tiempos se van a extender y la constante preocupación sobre los demás "nos va a afectar profundamente al equilibrio", resume Gándara. "Tenemos que cuidar, tenemos que cuidarnos, porque del pequeño entorno personal en el que podemos movernos en este tiempo va a depender enteramente nuestra salud mental y de todo tipo", recomienda el escritor y filósofo.

4. Vivir el momento

Desde que comenzaron las restricciones no hacemos más que pensar en los planes de futuro, emn el mundo pospandémico. Los viajes que haremos, los sitios que visitaremos, los amigos que iremos a ver... En opinión de Gándara, este pensamiento es peligroso, ya que aunque logremos esas "fantasías", no serán como las habíamos pensado. Lo mejor, según el escritor, es "vivir lo que podamos vivir en cada momento".

"Se pueden hacer planes, se puede proyectar algún tipo de idea, pero no podemos dedicarle a ello demasiadas energías. El futuro, como solía decirse, 'Dios dirá'. Estando como estamos, en una situación dura y febril, todo lo que podamos imaginar sobre el futuro seguramente será malo, o si es bueno tendrá siempre su alargada sombra terrible. Tenemos que quedarnos con lo que tenemos".

5. Evitar la sobreinformación

La avalancha de noticias desde que comenzó la pandemia ha sido otro de los condicionantes más importantes durante todo este tiempo. No es bueno. El flujo de información "debe ser controlado exhaustivamente, la cantidad de información que entra en la casa, en nuestra vida y la cantidad de pena que estamos dispuestos a sentir y que por supuesto acabaremos transmitiendo a los otros", según Gándara.

"No podemos ser consumidores compulsivos, ni siquiera debemos ser consumidores; debemos atender a la información y darle el lugar en la vida que le corresponde, porque si no otras zonas de interés se perderán", afirma el filósofo.