La biotecnológica española que mide tus telómeros y te dice lo viejo que estás: "Con un análisis de sangre"

Con un análisis de sangre determinan tu edad biológica telomérica y descubren si hay riesgo de padecer algunas enfermedades
La empresa española ha patentado una tecnología de medición de telómeros única en el mundo
Un porcentaje elevado de telómeros críticamente cortos alerta de la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer.
El día del cumpleaños marca la edad cronológica, la que te dice los años que tienes desde que naciste hasta hoy. Pero hay otra manera de medir el paso del tiempo en cada uno de nosotros, es la edad biológica. Hay muchos factores que determinan si envejeces más rápido o más despacio. Los hábitos de vida, la genética, las enfermedades, los ambientes en los que vivimos, lo que comemos, el estrés e incluso los disgustos o los momentos felices, influyen en que nuestro organismo se haga más o menos viejo, y toda esa mochila de vida que nos acompaña constituye la edad biológica, la que nos muestra si a nuestro cuerpo le quedan más o menos vueltas de reloj.

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Interesa y mucho conocer la edad biológica, no solo por curiosidad, sino porque modificando hábitos se puede vivir más tiempo en mejores condiciones. Pero hacer un análisis certero es complicado. Una empresa española ha desarrollado una tecnología única en el mundo que permite determinar la edad biológica de forma más precisa a través de la medición de los telómeros.
Los telómeros
Los telómeros son los extremos de los cromosomas y sirven como cápsula protectora para evitar la degradación del material genético. Tras cada división celular, se acortan para permitir la conservación del resto de genes del ADN, hasta llegar a un punto de acortamiento crítico en el que la división celular no puede llevarse a cabo y la célula entra en un estado de senescencia y/o muerte celular. Se ha demostrado que una acumulación de telómeros muy cortos provoca un envejecimiento más rápido. Y también se han establecido relaciones entre telómeros cortos y enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la diabetes. Unos telómeros muy cortos son una señal de alarma, de que algo falla.
No todos envejecemos al mismo ritmo, por eso es importante identificar marcadores moleculares que puedan estimar el grado de envejecimiento de un organismo. La longitud telomérica es uno de los marcadores más fiables. Un estudio telomérico puede predecir el desarrollo prematuro de ciertas enfermedades e intentar reducir el riesgo de padecerlas.
“Nosotros hablamos de edad biológica telomérica, diferenciándola de la edad biológica que se puede establecer midiendo otros parámetros como la epigenética, que puede ser más interpretable. Medimos cómo tus células envejecen en función de la longitud de sus telómeros, y desde este punto de vista la medición es más objetiva”, explica a Uppers el director general de Life Length, Raúl Madrigal.
Tecnológica puntera made in spain
Todo empezó en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. María Blasco, una reputada científica que lleva toda la vida estudiando los telómeros y sus relaciones con el envejecimiento creó en 2010 Life Length, para desarrollar tecnologías que ayudaran a analizar los telómeros. La empresa, ahora totalmente en manos privadas, ha desarrollado una tecnología única. “No hay ninguna empresa en el mundo que tenga nuestra tecnología”, asegura Raúl Madrigal. “Lo importante es el ritmo de pérdida de longitud telomérica y la cantidad de telómeros críticamente cortos que tengamos en el organismo. Nuestra tecnología te permite medir cada telómero de cada cromosoma, lo que te posibilita decir cuántos telómeros críticamente cortos tienes, que son los que pueden producir defectos de funcionamiento y enfermedades”.
Life Length realiza estos test con un simple análisis de sangre, que puede hacerse en los laboratorios o incluso desde casa. Raúl Madrigal aclara que “hacemos el test también a particulares, pero es una prueba complicada de interpretar, si no estás familiarizado con ciertos aspectos de la biología del envejecimiento. El test está más dirigido a clínicas de longevidad, para que sus especialistas puedan interpretar correctamente los resultados y establecer unos tratamientos adecuados y eficaces a sus clientes”, explica.
Si estás interesado en hacerte el análisis, lo puedes adquirir en su web por 399 euros. Lo haces en casa, con una extracción de sangre que se envía al laboratorio, y en dos semanas tendrás los resultados junto con un informe explicativo. El informe aporta datos importantes, como el porcentaje de telómeros críticamente cortos, en relación con el resto de la población. Si este porcentaje es alto, urge tomar medidas. “Al conocer la situación de nuestros telómeros facilitamos a los facultativos cambios en nuestro estilo de vida, de nutrición, de ejercicio, de suplementación… para corregirlo. Por ejemplo, el astrágalo ha demostrado que influye en la longitud de los telómeros. También lo hace el ayuno intermitente, o un descanso reparador”, explica Madrigal, “lo importante es seguir los tratamientos recomendados por los facultativos e incorporarlos a nuestros hábitos de vida. Además de alertar sobre probables enfermedades en curso, el control telomérico aporta la información necesaria para saber si se siguen los tratamientos recomendados, y si estos son eficaces o hay que modificarlos”, señala el director general de Life Length.
Píldora de la eterna juventud
Si el problema es el acortamiento de los telómeros, la solución estaría en hacerlos crecer de nuevo, pero el asunto no es tan sencillo. “Los telómeros no pueden regenerarse, por decirlo así. En teoría las terapias con telomerasa ayudarían a recrecer los telómeros, pero tienen bastante riesgo. El objetivo no es volver a hacer crecer a los telómeros, sino conseguir que la velocidad de acortamiento sea menor”, explica Madrigal.
La telomerasa es una enzima que puede reparar los telómeros cortos y volver a alargarlos. Se produce cuando somos embriones: alarga los telómeros del embrión para tener una vida larga y sana, pero se duerme, apaga o silencia cuando nacemos. Por eso, no hay telomerasa en la vida adulta y de ahí que los telómeros se vayan acortando cada vez que las células se replican para regenerar los tejidos.
Pero la telomerasa tiene un lado oscuro. Se ha demostrado que está relacionada con el cáncer. En el 90% de los tumores humanos se reactiva la expresión de la telomerasa. Gracias a la telomerasa, los telómeros de las células tumorales mantienen una longitud mínima funcional, y esto les permite dividirse indefinidamente. Las hace inmortales, por así decirlo. De hecho, las primeras células tumorales que se aislaron, por allá por los años 50 del siglo pasado, aún se están replicando por todos los laboratorios del mundo. Se conocen como las células HeLa, por Henrietta Lacks, mujer a la que pertenecían y quien padecía cáncer de cuello uterino. Las células del cáncer son la demostración de que el mantenimiento de los telómeros y la acción de la telomerasa es la vía de la naturaleza para regular esta capacidad de multiplicación indefinida. En la telomerasa puede estar el secreto de la eterna juventud, pero no hemos descubierto aún cómo descifrarlo.
Discrepancias
Existen discrepancias entre los científicos sobre la utilidad y seguridad de estos productos. La bióloga Carol Greider, que junto a otros dos científicos recibió en 2009 el premio nobel por descubrir cómo la telomerasa y los telómeros protegen a los cromosomas, comentaba en un artículo de la revista Nature que: “sería excelente contar con un compuesto que prolongara los telómeros, pero necesitaríamos probarlo antes de forma rigurosa”.
No obstante, en el mercado se pueden comprar productos que aseguran que activan la telomerasa. En internet se pueden conseguir desde 200 euros. La pregunta es si son seguros y eficaces. “Sí, responde Madrigal, son seguros, de hecho, nosotros colaboramos con TA Science, la empresa de EEUU que comercializa un producto. Una de nuestras líneas de negocio es hacer proyectos de investigación y nos dieron su compuesto T 65 y vimos que, más que alargar los telómeros, con su uso, la velocidad de acortamiento disminuía”, afirma.
Por el momento, Life Length no comercializa ningún senolítico. Su modelo de negocio se dirige más hacia los análisis predictivos y sigue avanzando en facilitar la vida de sus clientes. “Hemos sido la única empresa del mundo capaz de sacar al mercado un biomarcador para la detección del cáncer de próstata, basado en las variaciones teloméricas. Hasta ahora para establecer este diagnóstico se necesitaba hacer una biopsia, que es un método mucho más invasivo, tiene ciertos riesgos y es mucho más caro. Con nuestro sistema con un análisis de sangre se comprueba si existe una alta probabilidad de tener cáncer de próstata para que el urólogo pueda actuar en consecuencia”, explica. Hasta ahora nadie ha conseguido frenar el envejecimiento, pero se ha ralentizado muchísimo. El envejecimiento no es obligatorio en la naturaleza. Hay especies que no envejecen nunca o que son potencialmente inmortales; otras que viven cientos o miles de años. No hay nada en la biología, la física o la química que ponga límite a la capacidad de que a partir de una célula salgan dos. La ciencia sigue investigando si en los telómeros está el elixir de la eterna juventud, y una empresa española está a la cabeza en este camino.