La Viagra, más allá de combatir la disfunción eréctil: de su origen a sus usos más desconocidos

  • La Viagra es un fármaco utilizado principalmente para combatir la disfunción eréctil y proporcionar relaciones sexuales de calidad a los hombres

  • Además de su uso principal, su componente mayoritario, el citrato de sildenafilo, puede ser beneficioso para otros tratamientos

Su uso principal es más que conocido para la mayoría de la población. Esas pastillas azules que parecen milagrosas para devolver a la pareja una vida sexual activa que mejore la erección del hombre en las relaciones, especialmente cuando padecen disfunción eréctil. Pero ojo, que este remedio “milagroso” contra la disfunción eréctil llegó a la medicina prácticamente de forma espontánea, sin querer. Ya lleva más de 20 años en el mercado y el citrato de sildenafilo, el componente principal de la Viagra, la marca comercial, puede servir para mucho más que para conseguir una erección.

A pesar de que con el paso de los años han ido surgiendo otras pastillas de uso y efectos similares al de la Viagra, parece que ninguna ha conseguido tener la repercusión que la pastilla azul ha tenido en la sociedad. Si vamos directos a su uso principal lo cierto es que no es nada del otro mundo: un pastilla que debe tomarse entre media hora y tres horas antes de mantener una relación sexual. Esto se debe a que su efecto no siempre es inmediato, pudiendo tardar una hora en manifestarse después de haberla tomado. De esta manera la Viagra consigue dilatar los vasos sanguíneos aumentando el flujo sanguíneo del pene, provocando una erección de calidad. ¿Te da esto pistas de cuáles pueden ser sus otros usos?

Erecciones inesperadas

Pero antes de pasar a sus diferentes usos más allá de mejorar la calidad sexual habrá que ver cómo surgió la Viagra, y no, su principal fin, al menos en un inicio, no era provocar erecciones de calidad y duraderas. Todo dio comienzo en la búsqueda de un tratamiento para la angina de pecho, un problema que afecta a los vasos sanguíneos que nos llevan la sangre hasta el corazón.

Pfizer, esa compañía farmacéutica que ya conocemos todos, era la que estaba tras esos ensayos que no estaban dando resultados muy positivos. Pero en un momento la compañía se percató de que sus voluntarios estaban teniendo un efecto secundario que no estaba en los planes: erecciones. De esta manera comenzaron las pruebas y los estudios hasta que dieron con la fórmula exacta para crear la Viagra a finales de los años 90. Un fallido tratamiento contra la angina de pecho que ha resultado ser el salvamento para muchos hombres en los últimos 20 años.

Puede parecer mentira, pero la Viagra no está recomendada para todos los hombres por los efectos secundarios que puede tener, desde dolor de cabeza hasta alteraciones en la presión arterial o enfermedades cardíacas. Esto se debe a su alto contenido en citrato de sildenafilo, un fármaco que en dosis mucho menos concentradas sí que sirve para tratar algunas patologías relacionadas, como la hipertensión pulmonar. Pero como decíamos hay que tener mucho cuidado, pues este tratamiento se hace con el mismo componente pero con una dosis más reducida del sildenafilo.

Viagra para ¿las embarazadas?

Aún así, este uso del componente principal de la Viagra podía esperarse debido a su origen. Algo menos esperado es lo que un estudio australiano publicado en American Journal of Obstetrics and Gynecology iba a demostrar: prevenir la cesárea en partos prematuros. Quizá este uso fuese más importante hace años, pues ahora las cesáreas son seguras tanto para la madre como para el bebé, aunque es cierto que si se puede evitar, mejor. A no ser que haya un problema de flujo de la sangre que inevitablemente provoque la cesárea por parte de los especialistas.

El estudio dejó ver como las embarazadas que tomaron citrato de sildenafilo tuvieron un parto prematuro prácticamente sin complicaciones, al contrario que las que tomaron dosis de placebo. Pero aunque este uso está ahí, no deja de esta manchado por otro de la Universidad de Ámsterdam, donde un estudio similar, aunque las dosis se tomaban desde el inicio del embarazo, provoco el fallecimiento de casi una veintena de bebés, por lo que la cuestión estaba en si la Viagra tiene efectos adversos sobre los recién nacidos.

No cabe duda de que el componente principal de la Viagra, el citrato de sildenafilo, en las dosis justas puede ser beneficioso para otras patologías o tratamientos más allá de la disfunción eréctil. Aún así para muchos de esos casos todavía quedan estudios que deben clarificar sus efectos adversos o secundarios para que sea totalmente seguro.